Existe una grave situación de endurecimiento de algunos humedales, entre ellos el Juan Amarillo, en donde actualmente se desarrollan obras de gran impacto. Una conexión vial de gran envergadura en la localidad de Suba, ha generado una profunda polémica entre la comunidad, el IDU y el acueducto de Bogotá.

En la audiencia pública sobre la situación de los humedales en Bogotá, citada por la Representante María José Pizarro, diferentes organizaciones sociales ambientalistas, realizaron un contundente análisis sobre la situación y perspectiva de los humedales del Distrito Capital. La audiencia contó con la representación de todos los humedales de Bogotá.

Carolina Moreno, vocera de una de las organizaciones que realizan veeduria en el Humedal Salitre, destacó los inconvenientes que existen en la planificación del POT de Bogotá y la realidad biológica de los ecosistemas. «En el Humedal Salitre se talaron 500 árboles nativos, ese espacio fue entregado en concesión a Salitre Mágico y se privatizó para la construcción de un parqueadero», señaló.

Fabián Caicedo Director de Gestión del Recurso Hídrico del Ministerio de Ambiente, destacó en la audiencia que, el compromiso del Estado con los humedales es continuo y que actualmente desarrollan diferentes líneas de trabajo en torno al cuidado de los humedales en articulación con el Distrito Capital. Vale la pena destacar la ausencia de las entidades ambientales de Bogotá en el evento presencial.

Así mismo, la Congresista bogotana, recordó que los intereses inmobiliarios ejercen presiones indebidas en diferentes escenarios públicos y privados; buscan agilizar cambios jurídicos que les permitan obtener más espacio y así poner en marcha proyectos de construcción en zonas que hoy son humedales.

Finalmente, la Representante Pizarro enfatizó en la necesidad de garantizar el seguimiento interinstitucional a los acuerdos firmados por la Alcaldesa Claudia López que estipulaban la conservación y no intervención en los humedales de Bogotá.