Ciudad de México 2 de diciembre de 2021 | La Congresista María José Pizarro, hizo este llamado ante los más de 150 líderes de América Latina, el Caribe y España que participan del VII encuentro del Grupo de Puebla, escenario de concertación y articulación política progresista Iberoamericano, del cual hace parte la Representante y que este año se congrega en la capital mexicana. 

 

Con miras a las elecciones presidenciales y legislativas del 2022, y ante la posibilidad de que Colombia elija después de 70 años de guerra su primer gobierno progresista, Pizarro solicitó veeduría internacional en los próximos comicios. “Solicitamos el acompañamiento internacional, necesitamos misiones de observación, que los ojos de América Latina y del mundo estén puestos en el proceso electoral que vamos a vivir, estamos afrontando amenazas de todo tipo; este respaldo es más urgente que nunca”. 

Asimismo señaló: “nos estamos jugando la vida en este proceso electoral, así como se la jugaron nuestros padres; lo que pase en Colombia va a ser absolutamente determinante y va a incidir en los países de la región”. 

También lanzó esta petición en medio de la celebración del tercer aniversario de la toma de posesión del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, evento al que fue invitada para participar en el panel “Los partidos como instrumento del pueblo”, integrado por las lideresas progresistas de la región: Vernonika Mendoza, presidenta de Nuevo Perú; Marcela Aguiñaga, presidenta del Movimiento Revolución Ciudadana de Ecuador; Citlalli Hernández Secretaria general de Morena, y el líder Fernando Navarro, secretario de relaciones institucionales de Argentina.

Allí señaló “está amenazada la política electoral colombiana, corroída y coptada por el Estado, con amenazas de fraude”. Destacó el impacto y la trascendencia del reciente estallido social que vivió el país, y la necesidad de defender desde el escenario internacional las exigencias del pueblo colombiano en las calles.  “Ese nuevo sujeto social que surgió en Colombia como producto de la movilización social, requiere de todos ustedes una solidaridad inmensa, es la geopolítica de la solidaridad lo que estamos proponiendo”. 

En cuanto a la agenda progresista de la región, destacó la vida como prioridad sobre todas las discusiones; la defensa y construcción colectiva de los derechos de la naturaleza y de una política que se hace en la calle con la gente. 

En este contexto propuso a los partidos políticos y movimientos progresistas iniciar un profundo proceso contracultural para América Latina. “Esta será una apuesta que interpele y pongan en el centro, nuestras identidades, nuestra diversidad y que ese sea nuestro legado para la región y para el mundo”.